viernes, 23 de marzo de 2012

El Análisis de la Religión y sus Características

Como metodologia para este trabajo investigativo escogí como herramienta un libro titulado El Discurso Religioso de la Modernidad, escrito por José M. Mardones. Fue esencial para hallar una definición clara de conceptos como Religión y Discurso (o  mejor dicho: linguitización), y sus debidas características, sin olvidar el análisis del proceso socializador o racionalista del discurso en la religión como medio para convertir al hombre en un ser congregado y dependiente a este tipo de entidades comunitativas.



En primera instancia, Mardonés define a esta institucion como un capital cultural donde se nutre la integración social y que tiene una administración de las sociedades humanas. A mi manera de verlo, es una perspectiva algo general y sin embargo acertada pues recoge en sí un sinnúmero de agentes culturales, teniendo en cuenta, su carácter universal, pues es partícipe en la mayoría de las culturas y de la mayoría de las vidas de las personas en el mundo.

Esta a la vez cumple con unas premisas esenciales para definir su desarrollo, su sustentación y su razon de ser en un mundo moderno.

La religión cumple con funciones pragmáticas, sociales, políticas, y con ciertos rituales, donde a la vez cumple con un carácter de donador de sentido y consuelo para el individuo en sus contingencias. Este carácter le da un sentido para situarse en medio de los sistemas de interpretación que procuran el sentido y la estabilidad del mundo, cuya función es evitar el caos y dominar la contingencia a través del consuelo. El consuelo como forma esencial de adentrar en la socializacion de las personas, cumple un papel esencial y determinante en la sociedad moderna, si se analiza el hecho de que la filosofía aun después de haber asumido los impulsos utópicos de la religión especialmente judía y cristiana, ha mostrado ser incapaz de obviar por medio del consuelo y la esperanza las contingencias.

Adicionalmente, en ella no hay separación entre los ámbitos sacro y profano, lo que significa que se confunde con en mundo de la vida ordinaria o cotidiana, es decir, que se penetra y controla el diario vivir de los individuos. Es debido a ello que las motivaciones para actuar en conformidad con las normas sociales, vienen dadas todavía predominantemente por las tradiciones religiosas que ayudan a la internacionalización de los valores y a la formación de la identidad individual. Esto a mi manera de interpretarlo, ha dado un espacio diferenciado del mundo comercializado, consumista y egoísta al que nos acogemos hoy, pues parte de un hecho esencial fundamental ahora en día, y es ese sentido comunitario que busca regenerar el sentido de humanidad, del interés universal, de la solidaridad , capacidad de sacrificio por el otro y la motivación cultural que tanto alababa Mardones en este libro. Este aspecto de comunidad que parte con la religión, da un aspecto de interés común donde los individuos se sienten pertenecientes e integrados.

Por otra parte, el ser religioso, es un creyente esperanzado que espera un futuro pleno y mantiene en las expectativas de liberación de la existencia humana y de las posibilidades reales. Donde priman unas promesas de la vida eterna, del perdón y de la misericordia de Dios, que a la vez suscitan en una esperanza que los aísle de una realidad que en la actualidad suele no ser deseada.

A continuación, comenzaré a definir el concepto y las premisas del discurso y sus efectos o influencias de parte de la misma religión, sin embargo lo editaré en otro post para dar espacios de análisis y de interpretación concreta en cuanto a cada concepto.

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